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Horacio Silvestre Quiroga nació el 31 de diciembre de 1878 en Salto, Uruguay.
Hijo de Juana Forteza y de Prudencio Quiroga, quien murió dos meses después, disparándose accidentalmente con una escopeta. La familia se trasladó a Córdoba, Argentina, pero en 1883 volvió a Salto.
Horacio manifestaba su carácter rebelde en la escuela, prefería las actividades manuales o la ortografía al estudio. Ya en su adolescencia comenzó a interesarse por la literatura.
En 1897 hace sus primeras colaboraciones en medios periodísticos. En 1898 conoció a la muchacha que sería su primer amor y la relación núcleo de "Una estación de amor".
Quiroga fundó la "Revista de Salto" en 1899. En 1900 viaja a París.
En 1901 publicó su primer libro, "Los arrecifes de coral".
En 1902 mata accidentalmente, con una pistola, a su amigo Federico Ferrando. Se muda a Buenos Aires,
Argentina. En 1903 trabaja como profesor de castellano y acompaña, como fotógrafo, a Leopoldo Lugones en una expedición a la provincia de Misiones. El viaje lo deslumbra y en lo adelante vivirá durante largos años en Misiones, lugar donde encuentra el escenario y los personajes de los cuentos que lo hicieron famoso.
En 1906 publica su relato Los perseguidos, un adelanto de lo que después se conocería como literatura psicológica.
En 1904, apareció "El crimen del otro".
También se dedicó a la cosecha de algodón en Chaco, pero fracasó y regresó a Buenos Aires. Tiempo después publicó "Los perseguidos" e "Historia de un amor turbio".
Fue a Misiones de vacaciones y decidió quedarse allí, se había enamorado de una alumna, Ana María Cirés, y pese a la oposición de sus padres, finalmente se casaron en 1909 se fueron a vivir a San Ignacio y tuvieron dos hijos, Eglé, que nació en 1911 y Dario, en 1912.
En 1911 fue designado juez de paz y oficial del registro civil de San Ignacio.
En 1915 se suicida su mujer. Regresa a Buenos Aires en 1916. En 1917 publica Cuentos de amor, de locura y de muerte y en 1919, Cuentos de la selva, libro escrito para sus hijos. El libro contiene seis relatos magistrales: "La gama ciega", "El loro pelado", "Las medias de los flamencos", "La guerra de los yacarés", "La tortuga gigante", "Historia de dos cachorros de coatí y de dos cachorros de hombre", "La abeja haragana" y "El paso del Yabebirí". En ellos, los niños lectores han encontrado, durante décadas, escenarios atractivos, personajes verosímiles, acontecimientos llenos de peripecia, sentimientos profundos y aventura, y un gran respeto por la naturaleza y todos los seres vivos.
En 1920, dos publicaciones más, "El salvaje" y "Las sacrificadas". "Anaconda" apareció en 1921, y "El desierto", en 1924.
En 1927 se casa con María Bravo, una joven amiga de su hija Eglé. Al año siguiente nació su otra niña, Pitoca. En 1932 se traslada a Misiones. En 1936 su mujer lo deja y vuelve a Buenos Aires.
Quiroga publicó en diferentes medios: "Caras y Caretas", "Fray Mocho", "La novela semanal", "Plus Ultra", "El hogar" y "La Nación".
En 1925 publicó "La gallina degollada y otros cuentos", al año siguiente, "Los desterrados". En "La Razón" fue mencionado entre los mejores escritores del momento.
En 1929 apareció la novela "Pasado amor", sin mucho éxito. Quiroga comenzó a sentir la indiferencia hacia sus escritos por parte de las jóvenes generaciones literarias, que preferían el " Martín Fierro".
Escribió con Leonardo Glusberg en 1931, "Suelo natal".
Su situación económica no era buena y lo llevó a regresar con toda su familia a Misiones. A raíz de un golpe militar en Uruguay se quedó sin su puesto en el Consulado, y se dedicó a la floricultura. En 1935 publicó "Más allá", su último libro de cuentos. Su mujer y su hijita regresaron a Buenos Aires, él quedó solo en Misiones.
El 19 de febrero de 1937, aparece muerto por ingestión de cianuro poco después de enterarse que sufre de cáncer gástrico.
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